Programa
Testimonios
Un muy buen servicio social, en el que de verdad contribuyes al desarrollo de la sociedad trabajando con niños principalmente y en un ambiente muy agradable de convivencia y compañerismo, vale la pena el esfuerzo de cada sábado, y al ver que se obtienen buenos resultados conforme avanza el curso te motivas a seguir y a dar mas de ti mismo. Muchas gracias a Daniel Almaguer por ser un gran coordinador y líder social, y muchas gracias a mis compañeros de la comunidad Luis Tijerina por su amistad y su gran trabajo. Luis Antonio de la Rosa, Profe Toño.
Luis Antonio de la Rosa López a00542756
Mi participación en el programa de México Urbano cambió mi percepción de lo que pasa hoy en día en nuestro país. Es muy común por el medio en el que nos desenvolvemos que estemos acostumbrados a observar lo que pasa sólo a nuestro alrededor, y no es que esté mal simplemente que nuestro sentidos solo alcanzan a percibir lo que tenemos a nuestro alcance, y nuestra toma decisiones, opiniones y juicios las hacemos en base a nuestro contexto. México Urbano es un medio que te hace darte cuenta de otros contextos, que te permite desenvolverte en otro medio, darte cuenta verdaderamente de lo que pasa a tu alrededor. Me pareció una experiencia importante pues no sólo sé que fue exitoso y redituable el programa para mí si no que a través de mi contribución beneficié a muchas más personas, y puede decir personas porque ayudé individualmente a cada uno de los niños de la comunidad pero a ésta en general.
Ana Alicia Lorenzana Briones a00617467
Respecto a lo que viví en México Urbano, puedo decir que aunque al principio no estaba totalmente convencida de participar en este, continué y la verdad yo creo que me hubiera arrepentido si me salía, ya que es una experiencia muy padre poder enseñar/apoyar a los niños en este caso. Ya que llegaba el viernes, decía que al otro día tenía servicio social, pero no me pesaba al contrario como que me alegraba, me distraía, me divertía, aprendía de los niños, etc. Creo que este tipo de programas están muy bien dirigidos a personas de nuestra edad, ya que nos hacen valorar, aprendemos, enseñamos y hasta te diviertes sin tu ir pensando en eso. También influyó el grupo de compañeros (brigadistas) con los que me tocó ya que nunca fue un ambiente tenso, siempre contribuimos todos y en todo momento nos apoyamos. En conclusión, puedo decir que fue una experiencia muy grata el haber participado en este programa, me deja la espina de querer ayudar a más personas, de hacer algo más por mi país aunque sea lo mínimo pero sé que estaré haciendo algo.
Paulina Violeta Flores Alcalá a00795549
Participar en México Urbano trajo para mi grandes satisfacciones como el hecho de ver que los niños preguntaban por nosotros sus profesores si aun no llegábamos a la comunidad y mas que eso, el que ellos se supieran nuestros nombres al poco tiempo de haber iniciado clases fue realmente agradable. De igual forma verlos avanzar en sus materias, que nos dijeran que les había servido lo que les enseñamos fue muy grato. Había niños de todo tipo, muy tranquilos, a los que les gustaba hacer relajo y molestando a sus compañeros, algunos que siempre iban otros que no, pero todos eran especiales y se distinguían por algo. El último día de clases uno de ellos, se acercó para despedirse de mí, me abrazó y me dijo que nos extrañaría, gesto el cual fue correspondido; se veía en sus ojos que era sincero y que así como nosotros nos había tomado cariño. Así mismo el programa me sirvió para integrarme con compañeros de otras carreras, en mi salón de clase pudimos hacer buena mancuerna y nos hablamos como amigos todos. Me encantó vivir esta experiencia y la recomiendo al 100.
DANIELA ARIADNA SEGURA a00799265
Este servicio social me sirvió de dos formas a saber como es la realidad en nuestro país y también a obtener un mayor compromiso en cuanto a mi país y con las personas que me rodean sin importar su nivel social, su economía y ningún otro factor o característica. Me ayudó a comprender como es la vida realmente en México, como el país ocupa un gran apoyo y que mejor forma de brindarle apoyo que preparando a la niñez que en un futuro podría sacarnos adelante, comprendí también a perseverar y también a ser mucho más tolerante, es importante esto porque en un principio solo iba por que era un compromiso con mi carrera pero finalmente comprendí que es más que un compromiso con la carrera, comprendí que es un deber y una obligación apoyar al país. Además quisiera agregar que me la pasé muy bien con los chamacos, me ayudaron a comprender inclusive la posición que tienen los maestros del ITESM, a poder vernos del lado opuesto de la mesa y comprender que a pesar de que me parezcan aburridas algunas clases o no me interesen, en realidad los maestros lo hacen por ayudarnos a ser mejores profesionistas y además a superarnos.
Sergio Esquivel Estrada a00799954
Lo mas sorprendente que me provoco este programa es la sed de aprender que tienen los niños, yo me encontraba trabajando con quinto años de primaria y me pareció impresionante que después de una actividad los niños nos decían "profesor, pónganos más ejercicios" porque querían practicar más los ejercicios, hasta que en realidad se sentían seguros de lo que hacían, lo malo es que entre semana los profesores no disponen del tiempo necesario para ver un solo tema y suelen omitir muchos ejercicios que para los niños son vitales pues no todos tienen las mismas capacidades de aprendizaje. Por otra parte se notaba demasiado la diferencia de preparación académica entre los niños del turno matutino y los del turno vespertino, en muchas ocasiones el turno vespertino no suele ser tan estricto académicamente hablando y sin embargo yo considero que debería de ser un mismo nivel en ambos turnos. La mejora del sistema educativo es la clave para un crecimiento en el país, si la población no tiene un nivel de escolaridad básica bien fundamentada México se volverá un país de tontos, y es algo que no nos debemos permitir y más si nuestros niños tienen tanta sed de aprender.
Carla Anahi Montoya Gutiérrez a00802204
Al principio estaba un poco escéptico de ir al programa porque según yo no me gustaba trabajar con niños, levantarme los sábados, entre otras cosas pero ahora después de que termine me doy cuenta de que estaba muy equivocado respecto al programa, todos los niños eran muy buena onda. La verdad yo me sentía muy bien cuando le explicaba a los niños y en la actividad individual veía que sí le habían entendido, era de las mejores cosas del programa. La ultima sesión yo creo que fue la mejor porque les pregunte que si habían visto algo de lo que les habíamos enseñado hasta el momento y me dijeron como 3 bien emocionados "nombre, la maestra a media semana nos empezó a enseñar fracciones y cuando vio, nosotros ya sabíamos resolver fracciones. Le gustó y nos puso a ayudarles a los demás porque no le entendían a nada". Yo creo que eso fue lo mejor para mi, porque yo les había enseñado fracciones y batallé bastante para que se les quedaran, pero ya cuando le agarraron bien la onda, los niños eran una maquina de fracciones jaja les ponía unas difíciles y me las resolvían.
Servando Martinez a00802995
¡Me encantó! La verdad no era lo que yo esperaba en ninguno de los sentidos. Para empezar porque Capullos no era como las otras comunidades y la verdad en un principio me decepcioné porque me hubiera gustado contribuir mucho más académicamente con los niños pero independientemente de eso, al final aprendes a ser paciente, a valorar a tu papás, ya que en esa comunidad viven niños que tienen problemas familiares, a valorar todo lo que has aprendido académicamente, a convivir con la gente, a tratar a los niños, porque todos son bien diferentes, a darte cuenta de que con bien poquito puedes hacer una diferencia muy grande...porque si algo voy a extrañar, además de dos niños en específico que aunque suene cursi o puro rollo, eran mi motivación, es que cada sábado algún niño preguntaba: "¿Mañana van a venir?" Y para que esa pregunta llegara nos costó trabajo, porque no cada semana te das cuenta que lo que te deja el servicio, si te quejas y si terminas súper cansada y si dejas de salir muchos viernes, además de que no es nada fácil llegar con un niño y decirle haz esto. Es muy complicado para ellos acoplarse porque no te conocen y al principio sólo escuchas gritos y ves a todos correr y no te escuchan y no quieren trabajar, pero después de unas semanas, ya eres SU maestra y llegan siempre contigo y al final te dicen que regreses y tú también terminas encariñándote y extrañándolos. Si recomiendo que se metan si les gusta convivir con niños o con gente en general porque si no, ¡Nunca lo van a disfrutar!
Sugehi López Cárdenas a00803917
Yo me enteré de México Urbano por un amigo, me dijo que eren nueve sábados que teníamos que ir a una escuela a dar clases. Me pareció interesante y decidí inscribirme. La primera vez que fui a la comunidad iba con muchas ganas de trabajar, y de ayudar a los niños. Una vez que estaba en el salón comencé a platicar con los niños y me di cuenta de que estaban contentos pero a la vez cansados. Empezamos la clase y me di cuenta de que es muy complicado estar al frente de un grupo y lograr que todos entiendan. En la hora del recreo estuve platicando con unas niñas, quienes a partir de ese momento me tuvieron mucho cariño. Me di cuenta de que eran niños que necesitaban atención, afecto, ayuda académica y más alegría en sus vidas. Por lo que decidí ayudarlos sábado con sábado entregando lo mejor de mí hacia ellos. Fue así que me fui ganando la confianza y el cariño de los niños, quienes con el tiempo venían más por gusto que por obligación, venían entusiasmados y no cansados, y tenían muchas ganas de participar y aprender. Los nueve sábados se me pasaron rapidísimo, disfrute mucho mi servicio social y me voy muy contenta y con una gran satisfacción de saber que los niños aprendieron muchas cosas, pero no simplemente eso, sino que recibieron un poco mas de afecto y cariño. Algo que me causo impacto y mucha alegría fue el día de la clausura al ver como los niños estaban encantados con lo que les habíamos llevado, no querían que nos fuéramos, una niña lloró porque era el último día, en verdad se siente una gran satisfacción de ver como ayudas a la comunidad. Marinette Gómez Escobedo
Marinette Gomez Escobedo a00888243
Muchas veces, empezamos el servicio social obligado por la escuela. Vamos de malas porque no pudiste salir en viernes, porque te tuviste que levantar temprano, e ir dispuesto a lidiar con los niños y poner a prueba tu paciencia. Pero llega un día en el que los niños verdaderamente tocan tu corazón, y logran mostrarte un poco de como son sus vidas, así como incluirte un poco en su forma de ser y en su vida diaria. Te dan cartas, regalos, frases, dibujos, y ahora en lugar de tener una mala experiencia de tener que levantarme temprano, tengo un fólder lleno de cartas de amor y cariño, pues es todo lo que los niños dan, pero así mismo es todo lo que piden a cambio. Sin duda, extrañaré a mis niños. A ese que siempre estaba parado, al que le costaba trabajo leer, a la niña que hacía dibujos de las princesas, al niño que todo subrayaba con marca textos, a la niña que no quería trabajar, pero siempre entregaba el mejor trabajo. Al niño que me abrazaba antes de despedirse cada sábado, al niño que se sentaba hasta enfrente porque a pesar de usar unos lentes de muchísimo aumento no veía bien. Al niño que se cambiaba de lugar tres veces por clase, a los niños que me hicieron reír, y disfrutar mi servicio social, Gracias. Definitivamente, fue una experiencia única.
Patricia Zavala a00903947
Un programa como lo es "México Urbano" podría considerarse un programa pesado, las diferentes opiniones de mis amigos sobre este servicio era de "Que flojera los sábados" o de "Te corta todo el fin de semana y aparte es a las 8am", a pesar de las distintas opiniones, conforme vas entrando y vas interactuando mas con el servicio, con los niños, con tus compañeros lo vas sintiendo cada vez mas ligero y lo empiezas a disfrutar, vas creando un lazo entre todos los que están relacionados de manera directa contigo. Honestamente es un gran servicio, aprendes más de lo que tu piensas que vas a enseñar, es muy curioso como niño de 7 u 8 años te cuenten tantas cosas sobre sus vidas y ver como hay partes de tu misma ciudad que están en limitantes muy grandes, y que estos niños te cambian la perspectiva de las cosas, no se como estos niños se hayan sentido con nosotros, no se que es lo que piensan de nosotros, no sé si en verdad hayamos hecho una diferencia en su forma de ver y de pensar, pero si sé es que estos niños a mi y a mis compañeros nos enseñaron a ver distintas perspectivas. Cómo, a pesar de la humildad de esas colonias, los niños te ofrecen y regalan cosas, creo que son valores que como niños tienen y que debemos hacer lo mas para que prevalezcan durante la vida de estos, que no tengan distracciones en su adolescencia y se vayan por el mal camino. En conclusión lo haría otra vez, con el fin de que estos niños fortalezcan sus valores y el de yo seguir aprendiendo de ellos.
Raúl Ortega Gtz. a00944245
Yo nunca había hecho servicio social, y fue una experiencia que te humaniza por completo. Aunque es difícil nos salir los viernes por que el servicio es todos los sábados y te tienes que despertar temprano, ya estando en la escuela y estar interactuando con los niños y poder ir hiendo el progreso de ellos en los temas que tu les estas enseñando o reforzando sus clases simplemente sabes que valió la pena, que no importa que te despertaste temprano y que no saliste y que sales muerto del servicio por que cada sábado fue un a experiencia nueva y te das cuenta que algo tan sencillo como una suma o un juego de palabras es lo que los niños necesitan para seguir en el buen camino. Los niños son muy buenos y me daba tristeza por que siento que en las condiciones económicas en las que viven su niñez se termina muy rápido y me gusto poder convivir con ellos y tratar de entenderlos y de así poder saber que lo que hice va a tener un efecto positivo en la mayoría de ellos y también que ellos dejaron algo positivo en mí. Es tan fácil cerrarte en tu mundo en el cual lo tienes todo, pero un vez ya conocido el mundo aparte del tuyo es imposible cegarte a la realidad.
Raquel Falomir a00945607
La participación que tuve durante el programa de México Urbano, realmente cambió mi manera de ver a México. Antes pensaba que la única manera de cambiar al país era por medio de un buen presidente que le diera las herramientas necesarias a la sociedad mexicana para salir adelante, y que no se robará todo el dinero de nuestros impuestos. Ahora veo que la culpa de la situación actual del país no es culpa del presidente, ni de los diputados o senadores. Los únicos culpables de la desigualdad económica y de la inseguridad, somos los ciudadanos, los propios mexicanos. De esta manera el programa me hizo apreciar la manera en cómo, empezando por ayudar a los niños de comunidades como la de San Gilberto, podía impactar de manera positiva en esa comunidad. Ahora, si utilizo el mismo razonamiento aplicado a todos los campos de mi vida, veo que cada una de mis acciones afecta de manera importante a las personas que me rodean. Por lo tanto pude llegar a la conclusión, de que si mis acciones, aunque sean pobres y pequeñas, impactan en la sociedad o comunidad en donde vivo, las acciones de las demás personas impactarán otras personas y así hasta formar una conexión, que incluye a todos y cada uno de los mexicanos. Por lo tanto los únicos culpables de que la situación en México no sea del todo buena son las acciones de todos los mexicanos, sobre las personas y la comunidad en donde se desarrollan. Así pues, la única manera de sacar al país adelante, entonces se encuentra en cada uno de los mexicanos. Por lo tanto el programa de manera general me permitió ver la importancia de ser un ciudadano con todas sus letras, ya que si todos cumpliéramos con el rol de ciudadanos, cuyas metas se centran en ayudar a la comunidad en donde se desarrollan, el país seguramente mejorará, disminuyendo la inseguridad y haciendo que la brecha en materia de desigualdad económica se haga mucho más pequeña. En otras palabras el programa me hizo comprender lo importante de cumplir mi rol como ciudadano y la gran responsabilidad que tengo con mi comunidad y mi país.
Julio Enrique Esperilla Ramírez a00987068
Cuando me inscribí al programa de México Urbano, más que nada me había inscrito por amigos, ya que mi grupo de amigos estaba en la comunidad, y me habían comentado cosas muy interesantes respecto al modo de trabajo. Aparte, como no tengo mucho tiempo libre por al escuela y el trabajo, el sábado era el mejor día para dedicarlo al servicio social comunitario. Al principio tenia miedo, y esta inseguro del cómo les iba a explicar temas de primaria a un grupo de niños. Pensaba que "no me van entender o no sé explicar bien", pero me di cuenta que los niños , son solo niños, que necesitan mi ayuda y que ellos son los que tiene miedo, que necesitas quitarle el miedo a aprender cosas nuevas, ellos saben que vienes a ayudarles a que ellos aprendan mas, no regañarles o ponerles un cero de calificación, si no a guiarlos y ser un apoyo para que ellos , sin temor a alguna llamada de atención, te puedan preguntar algo que no entiendan. Poco a poco me di cuenta, que este programa esta excelente, mejor que irnos a un lugar y pintar paredes, o recoger basura (que también es importante), pero si lo piensan bien, -¿Quién ocasiona eso?, pues nosotros, entonces es mejor empezar desde lo básico, desde los niños, ayudandoles y mejorar, y que no caigan en vandalismos, y que sepan que si pueden estudiar, que no es imposible algún tema, solo te tienes que esforzar. Si los niños van por el buen camino, no tendremos los problemas de hoy en día, ya que ellos son el futuro de México. La verdad fue una excelente experiencia, y volveré el siguiente semestre, para poder seguir ayudando.
Héctor Fernández Ponce a01033595
Algo que me llamo mucho la atención y con lo que me sentí muy contenta, fue un día que ya se habían terminado las clases y estábamos esperando a que los padres vinieran por los niños, pues ninguno tenía permiso de irse sólo. Nos encontrábamos dos compañeros y platicábamos con el papá de uno de los niños que cursaba segundo de primaria. Él nos comentó que los niños estaban muy contentos con el programa y que sólo estaban esperando a que fuera sábado para poder asistir a la escuela. Nos dijo también que veía más entusiasmo en el niño al hacer sus tareas que le encargaban en la escuela y nos dijo que nos estaba funcionando muy bien el programa. Al escuchar me sentí muy contenta y satisfecha al saber que todo lo que se hace los sábados está funcionando muy bien al menos para algunos niños.
María Celina Zertuche Moreno a01087757
Me inscribí por segunda ocasión al programa y elegí la comunidad DIF Capullos. Desde el principio, con las pláticas, nos explicaron que la comunidad a la que asistiríamos era un lugar en dónde había niños que habían sufrido distintos tipos de violencia. Lo que me hizo sentir un poco insegura, pues no sabía que esperar. Cuando comenzamos las visitas, me di cuenta de muchas cosas, pero fue muy diferente a como me lo imaginaba. Vi niños por todas partes, corriendo, jugando, divirtiéndose y muy felices. Después comenzamos con las clases y todos eran muy inquietos pero poco a poco fue cambiando todo, ya que nos dimos cuenta que debíamos implementar un programa de actividades mejor planeadas, así como usar técnicas más creativas que incluyeran material y cosas que mantuvieran entretenidos a los niños de primer año. A lo largo del semestre me di cuenta de una evolución muy favorable en el comportamiento de casi todos los niños, así mismo de los lazos de amistad y cariño que se creaban entre los "maestros" que éramos nosotros y todos los niños que asistían a las clases. Me gusto mucho el servicio y a pesar de que me costaba muchísimo trabajo algunas veces levantarme temprano los sábados, definitivamente valía la pena porque me divertía mucho con todos los niños y ahora me siento muy satisfecha de pensar que nosotros podemos contribuir al desarrollo personal de cada uno de los niños.
Brenda Ponce a01135754
Esta experiencia fue una de las mejores que he tenido. Me ayudó a crecer como persona mientras que ayudaba en el crecimiento de otras. Es muy padre tener la satisfacción de que gracias a lo que tú hiciste, la vida de alguien más cambió para bien y que si no hubiera sido por ti, tal vez esa persona se hubiera quedado estancada en el camino. La educación es una de las cosas más importantes y valiosas que puede tener un ser humano y compartirla con niños, que no siempre tienen el acceso a ella, es aún más importante. Espero que estos programas sigan ayudando a la gente y que les brinden a personas como yo la oportunidad de mejorar la vida de otras personas.
Adriana Ballescá Estrada a01180254